Con la denominación de arquitectura prehistorica, conocemos a los primeros elementos arquitectónicos de los cuales se conservan vestigios.
Dentro de las construcciones prehistóricas podemos distinguir dos tipos:
• Construcciones megalíticas: (del griego megas: grande y lithos: piedra) que son enormes bloques de piedra sin tallar o escasamente desbastadas, que se encuentran enterradas en el terreno, o conformando una pieza adintelada con dos piedras verticales con una piedra horizontal simplemente apoyada sobre ellas, y que no emplea ninguna clase de aparejo o mortero, para mantener su posición. Surgen en el neolítico, y siguen construyéndose en la primera edad del cobre.
Las principales construcciones megalíticas son:
• Menhires: grandes piedras, verticalmente hincadas en el suelo. Se supone que tenían que ver con el culto al Sol, o con la observación de los astros.
• Dólmenes: construcciones adinteladas. Se les atribuye el carácter de tumbas.
• Cromlech: grandes recintos circulares conformados por menhires, se les atribuye el rol de santuarios.
• Alineaciones: son filas de menhires.
• Construcciones ciclópeas: el nombre proviene de Grecia, pues estas construcciones eran atribuidas a los cíclopes (gigantes fabulosos). Estas construcciones emplean un aparejo sencillo, en parte escuadradas o sin escuadrar. El volumen es menor al de las megalíticas, y en ocasiones emplean mortero arcilloso, y conforman paramentos y muros. Pertenecen a la edad del cobre, bronce o del hierro.
La vivienda en la arquitectura prehistorica:
Se conocen distintas construcciones de la arquitectura prehistorica que sirvieron como morada temporal o permanente:
• Cavernas o grutas: artificiales o naturales, pero modificadas por el hombre para su propio uso.
• Chozas o cabañas: formadas por ramas entramadas.
• Palafitos: son construcciones lacustres de madera, elevadas sobre pilotes, clavados al fondo de lagos o zonas pantanosas. Los palafitos más notables que se encontraron, están en los lagos de Ginebra, Suiza, y cubren 150.000m2 y contienen la mayor agrupación de palafitos. Estas construcciones provienen del neolítico y se cree que su motivación era la defensa contra los animales salvajes.
• Cranoges: son típicos de Irlanda, son construcciones lacustres en forma de islotes aislantes, que no permiten el paso del agua.
• Terramares: chozas de madera y arcillas ubicados en lugares pantanosos, encontrados en Italia. Se asocian a estas construcciones, los “paraderos” o “kiokenmdingos” (en danés significa restos de hogar), son montículos conformados por depósitos de conchas, cenizas, carbón, huesos, piedras y restos de cerámica, que pueden encontrarse en Dinamarca y en otras regiones.
Entre los materiales empleados para la construcción de viviendas en la arquitectura prehistorica están: Huesos de animales para los pisos y muros. Pieles de animales y ramas, para las techumbres.
Los enterramientos en la arquitectura prehistorica:
Los dólmenes constituían auténticos panteones funerarios, se trata de enormes piedras que constituían el exterior de las tumbas, con una o varias cámaras, redondas, cuadradas o poligonales, que comunican con el exterior, a través de un corredor, que puede estar también adintelado. El conjunto está protegido por un túmulo de piedra, que puede contener corazas de piedra. Junto a los dólmenes podemos encontrar también pequeñas tumbas individuales. Además se han encontrado cistas, que son cajas de piedra y túmulos.